Hace 6 años y 3 meses fui diagnosticada  de Cáncer  Papilar de Tiroides. Mi diagnóstico fue al momento de mi primera cirugía y aunque al principio pensé que había llegado el fin,   gracias a la asertiva decisión de mi Oncólogo fue retirada en esa primera cirugía toda mi tiroides y parte del músculo de mi cuello. Como parte de mi tratamiento postoperatorio recibí mi primera dosis de Yodo, algo que también agradeceré toda mi vida, pues fue, así lo he considerado también, Una  Gran  Decisión.

Después de ésta cirugía enfrenté un año de  terapia física pues en un inicio no podía mover adecuadamente mi cuello, la movilidad de éste era muy limitada y gracias a Dios  recibí el apoyo que me permite hasta el día de hoy llevar una vida  como “antes”. En éste tiempo he decidido vivir la vida de otra manera, porque a decir de mi Oncólogo debía VIVIR. Pensar en un mañana parecía no cobrar sentido. Pero era algo  que tenía que aprender  a hacer, y a decir verdad me di cuenta de que muchas veces vivimos en un pasado o bien en  un futuro incierto y el presente, que es con lo único   que contamos: se nos olvida.

Durante todo este tiempo debo reconocer que he contado con el apoyo de muchas personas. Me he sentido en muchos instantes como en un Maratón, en el que el corredor soy yo, existe un trayecto de la carrera que hay que recorrer y   que en todo instante  debe estar en nuestra mente  el llegar a la meta. Pero no cabe duda, o al menos así lo creo yo, no sería igual dicha carrera sin toda la gente que se encuentra  a los lados, alentándonos a lograr la encomienda.

Vale la pena mencionar, la atención que he recibido  en cada visita al consultorio,  MI ONCÓLOGO, como hoy lo llamo y  esa frase ¿CÓMO ESTÁS? al ingresar al consultorio  me hace entender que uno continúa en la lucha, que debemos tener confianza de que no estamos solos, que hay personas  que están interesados un nuestra situación y que dedican cada día de su vida   desde su trinchera, con su preparación y estudio a buscar  que cada uno de los que enfrentamos ésta enfermedad: el cáncer , tengamos siempre una mejor calidad de vida .

Mi vida ha cambiado desde aquel día, todos los días agradezco y cuando así tengo la oportunidad no olvido nunca que hoy sigo aquí , gracias a Dios, y claro  a la acertada decisión de mi Oncólogo: Juan Guillermo Sánchez Curtidor .